Durante el proceso de localización de una fuga de agua caliente, identificamos que el origen del problema se encontraba en un codo de 15 grados que estaba rajado. Este tipo de piezas, comúnmente utilizadas en sistemas de tuberías para dirigir el flujo del agua, puede desgastarse con el tiempo debido a la presión constante y las temperaturas elevadas del agua caliente. Al detectar la grieta en el codo, se procede a realizar la reparación correspondiente, reemplazándolo por una pieza nueva y asegurando así la integridad del sistema.
Localizar una fuga de agua caliente es muy importante para poder prevenir daños mayores y asegurar el funcionamiento eficiente de la red de tuberías. Si crees que tienes una fuga de agua caliente, nuestro equipo especialista en detección de fugas de agua caliente te atenderá con urgencia.